El menor e Internet: Cómo facilitar desde la familia un uso adecuado
Internet ofrece posibilidades académicas, culturales, lúdicas, relacionales... La importancia de la red es cada día mayor en todas sus dimensiones (web, correo, chats...) y, para sacarle el máximo rendimiento, necesita de un adiestramiento.
A efectos educativos, Internet no es algo distinto de actividades como ver la TV o salir con amigos. Es importante que padres y madres afronten Internet dentro del modelo educativo que defienden para sus hijos y conozcan su funcionamiento, potenciando los factores positivos y minimizando los negativos de su uso.
“Navegue con su hijo y dialogue sobre lo que van descubriendo con el objetivo de que el menor vaya encontrando sus propios criterios”. Podemos valorar con él la información que nos ofrece la página (original, divertida...), buscar el objetivo esta, descubrir los valores que transmite, ser críticos con las ideas y con los medios que propone y enseñarle a descubrir áreas temáticas de calidad y apropiadas para él.
“Ponga un límite consensuado al tiempo de conexión”. La red es un lugar de ocio, consulta y relación, pero es útil dentro de unos márgenes razonables. Como en cualquier otra actividad, si dedicamos un tiempo abusivo a Internet, quedará menos espacio para el desarrollo de destrezas sociales.
Algunos síntomas que indican una “dedicación abusiva” a la red, en el menor son: Que reduzcan tiempo de sueño para conectarse; Descuiden actividades propias de su edad; Mantengan frecuentes discusiones con otros miembros de la familia por el tiempo de conexión; Piensen continuamente en la red aun cuando no estén conectados; Sean incapaces de controlar el tiempo de conexión aunque se lo propongan. Si se dan varios de estos síntomas, conviene consultar a un psicólogo.
Resulta fundamental pedirle que sea prudente con su propia intimidad y advertirle de los riesgos que puede acarrear ser imprudente en este terreno. Que no dé información personal (dirección, teléfono, fotos...) sin vuestro permiso explícito. Que os comente cualquier información que le resulte chocante o le provoque incomodidad. Que nunca contesten a un mensaje grosero o raro ni concierten una cita con alguien conocido en la red sin que vosotros participéis.
“Ante posibles contenidos inconvenientes para menores en Internet, no hay solución más sólida que la formación personal del menor”. Existen programas específicos de filtrado de contenidos cuyo fin es limitar el acceso a ciertas páginas. Reciben el nombre de programas "nodriza" o de control de contenidos. Los hay de pago, pero también gratuitos. Su funcionamiento es semejante. Una vez instalados en el ordenador del usuario se puede iniciar el programa filtrador a través de una clave que los padres o tutores han fijado con antelación y que el programa pide tras su primer arranque. Una vez activado, el niño podrá navegar únicamente por aquellos sitios que no estén definidos como potencialmente excluibles por el programa. Esta selección, por lo general, se realiza a partir de una lista interna de sitios web y otra lista de términos considerados no deseables que suelen venir incorporadas en el software, aunque el programa permite personalizarlas añadiendo o quitando sitios o palabras según criterio personal.
A través de Internet los ciudadanos podemos ejercer cierto control de la red al denunciar a la autoridad competente aquellas páginas que atentan directamente contra la dignidad del menor o que, siendo manifiestamente inconvenientes para ellos, hacen publicidad o se accede sin ningún control a sus contenidos.
Berta Villanueva Manjón
Psicóloga del Centro EBER

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