Artículos

En esta sección podrá encontrar artículos de su interés. Mes a mes, realizamos nuevas publicaciones de interés general.

viernes, octubre 13, 2006

Cómo ayudar a los niños en la fluidez del habla

Durante el desarrollo del lenguaje son frecuentes los denominados “errores de fluidez” del habla. Estas alteraciones consisten en repeticiones de sonidos, palabras o frases, en prolongación de sonidos, bloqueos o pausas inadecuadas cuando hablamos. Aunque son más evidentes en algunos niños, casi todos ellos manifiestan este tipo de errores alrededor de los 2-3 años. Estas dificultades tienden a desaparecer entre los 2 y los 5 años, pero hay algunos niños/as en los que se van haciendo más frecuentes y se instaura la disfemia (tartamudez) de forma estable, que puede perdurar hasta la adolescencia o edad adulta.

No se puede predeterminar con exactitud si un niño pequeño va a desarrollar un cuadro de disfemia (tartamudez), pero sí se puede actuar con unas pautas de carácter preventivo, para que los errores en la fluidez desaparezcan lo antes posible, o no aumenten su frecuencia. Estas pautas son recomendables para los pequeños desde los 2-3 años, especialmente cuando manifiestan bloqueos o repeticiones de palabras o sonidos.

A continuación describimos algunas de estas actuaciones, que pueden poner en práctica padres y maestros. No obstante, cuando existan dudas sobre este tema, es fundamental consultar a un especialista del lenguaje, para que valore si hay que actuar y de qué manera, ya que depende en gran medida de la edad del niño, del tipo y frecuencia de errores, de su entorno familiar y social y de sus características de personalidad.

- No le corrijas ni le llames la atención sobre las repeticiones o bloqueos. Suprime incluso las ayudas comprensivas como “habla más despacio”, “relájate”, “tranquilízate”, “respira”, “vuelve a empezar”...

- Dale todo el tiempo necesario para que hable sin interrupción, ya que al niño puede llevarle más tiempo completar el mensaje. Intenta no mostrarte impaciente o desconcertado ante su habla.

- Dale conversación, evitando hacerle excesivas preguntas.

- Lee cuentos junto al niño, comenta con él/ella lo sucedido en el colegio, habla de cosas que le interesen...

- Presta mayor atención al contenido de lo que dice que a cómo lo dice, es decir, ante repeticiones céntrate en el contenido de la conversación. Haz comentarios sobre la idea que quiere transmitir.

- No le exijas que cuente algo o que hable delante de otras personas.

- No denomines sus disfluencias como “tartamudeo”. Si hay que hacer referencias a sus dificultades, se hará en términos de “repeticiones” o “atascos”.

- Permítele que cometa errores de fluidez y que vea cómo los cometen algunos adultos.

- Acepta todo el habla fluida y no fluida como habla normal, recordando que las vacilaciones y las repeticiones son perfectamente naturales en el habla temprana del niño y que pueden continuar durante algún tiempo.

- Habla despacio (pero de forma “natural”), con una entonación normal y pronunciación clara.

- Utiliza frases sencillas y cortas.

- Respeta los turnos de conversación.

- No te adelantes y no concluyas ni las palabras ni las oraciones que le cuesta decir.

María Antolín Martínez
Logopeda del Centro de Psicología EBER

0 Comments:

Publicar un comentario en la entrada

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home